sábado, 22 de noviembre de 2008

Tecnología para discapacitados

Teclados con sistema braille, computadores que cuentan al usuario no vidente lo que está en pantalla y escriben lo que dicta su voz, o PCs adaptados para que una persona tetrapléjica pueda navegar sólo con dirigir la mirada hacia el monitor, son algunas de la joyas tecnológicas creadas por empresas y universidades para que personas con distintos tipos de discapacidad no se queden bajo el carro de la informática.
Claudia Llanca
En Chile, según el Primer Estudio Nacional de la Discapacidad -publicado en enero pasado- hay un 12.9% de discapacitados, lo que equivale a decir que uno de cada ocho individuos vive con dificultades para desenvolverse en la vida diaria, y que tiene problemas para desarrollar actividades tan comunes como leer o enviar un correo electrónico o informarse mediante diarios digitales.
Conscientes del importante papel que adquieren día a día las nuevas tecnologías de información y de la gran cantidad de tareas cotidianas (como trámites, pagos, traspasos bancarios y compras) que se efectúan vía Internet, las empresas del rubro han diseñado sistemas especiales para integrar a los discapacitados a la era digital.
Uno de los últimos modelos presentados por alt64, consultora especializada en Internet Intelligence, es el monitor Eye Track 1750, elaborado por la empresa sueca Tobii Technology. Éste permite escribir o navegar por la red sólo con dirigir la mirada.
“La evolución de la informática ha permitido simplificar los sistemas hasta el punto en que Tobii Technology lanzó al mercado su monitor Eye Track 1750, el que sigue la vista sin necesidad de que el usuario se ponga instrumento alguno en la cabeza”, dice a La Nación Iván del Muro, cofundador de alt64.
De esta forma, la gente con impedimentos físicos- ya sea de nacimiento o provocados por enfermedades, como tetraplejia o esclerosis múltiple- puede manejar el ordenador, incluso si tiene tics nerviosos.
“La Eye Track 1750 se calibra en menos de un minuto y sirve incluso a las personas que usan gafas o lentillas”, afirma Del Muro. En la actualidad, cuesta US $24.400 (casi 14 millones de pesos) aunque se están estudiando tarifas de
Las personas tetrapléjicas o con dificultades manuales sólo tienen que dirigir la mirada al monitor Eye Track 1750 para escribir.
difusión más económicas para Chile y el resto de los países de América del Sur.
Tecnología adaptada
Ya en los cincuenta IBM ideó un dispositivo que conectándose a la máquina de escribir, permitía a las personas con dificultades manuales, tipear ocupando sólo una mano.
En la década siguiente, inventó un mecanismo de reconocimiento de voz del usuario, el antecesor del Via Voice, un software para escribir y editar textos sin necesidad de teclado.
Su última creación es el Web Adaptation Technology (WAT), un software de accesibilidad a la red, orientado a personas con problemas de articulaciones y dificultades bajas o severas de visión (incluyendo la ceguera).
Con este programa, el usuario puede configurar cómo quiere ver, escuchar, y activar los sitios, ya que tiene la facultad de elegir el tamaño de las letras, de las imágenes, de los espacios entre líneas, optar por escuchar lo escrito- a distintas velocidades y en todos los idiomas- poniendo el cursor sobre lo requerido, facilitar el uso del mouse y el teclado, entre otras alternativas.
Además de ser fácil de instalar, el WAT tiene la ventaja de que permite guardar la configuración y activarla desde cualquier computador que tenga el programa, al
El teclado en Braille es un excelente complemento del JAWS, el software más utilizado por invidentes.
Por otro lado, basta con cerrar la sesión para que los usuarios que comparten el computador y no deseen usarlo, puedan acceder a las páginas de Internet tal como han sido subidas a la red.
Pese a que el WAT llegó a Chile a fines del año pasado, no está disponible en el mercado por su alto valor -US$35.000- (casi 20 millones) por lo que se distribuye en forma gratuita a las instituciones que lo soliciten.
Cecilia Anríquez, encargada de Asuntos Corporativos con la Comunidad de IBM, plantea que la empresa está consciente que para dejar en igualdad de condiciones a una persona con una incapacidad física, lo imprescindible es desarrollar tecnología. “Por esa razón, nuestro desafío para el siglo XXI es lograr la accesibilidad a la tecnología para cada miembro de la sociedad”, apunta.
Disminuir la brecha
Para Andrea Zondek, Secretaria Ejecutiva del Fondo Nacional de la Discapacidad (Fonadis) es fundamental el desarrollo de tecnología adaptada a las necesidades de las personas que sufren de impedimentos físicos, porque “es lo que las ayuda efectivamente a compensar su déficit para equiparar las oportunidades con los sujetos que no tienen discapacidad”.
“Fonadis está consciente de esta brecha digital, que margina a parte importante de la población, por lo que ha implementado un programa de becas para alumnos de educación media, en donde se instala en las salas computadores -aulas de recurso tecnológico- para equiparar, entre estos niños y sus pares, la oportunidad de aprender”, indica Zondek.
Pero eso no basta. La Secretaria Ejecutiva de Fonadis, enfatiza que es esencial, tanto en empresas públicas como privadas, la creación e implementación de tecnología que se adapte a las necesidades especiales de los que tienen obstáculos a diario.
En ese sentido, afirma que, es de suma importancia que en el país se desarrollen softwares para discapacitados. El motivo, es que al fabricarlos acá, sus precios serían más asequibles para la mayoría. “Es muy relevante destacar que en Chile también se pueden desarrollar softwares, como, por ejemplo, lo está haciendo la Universidad Arturo Prat de Iquique”.
Conciencia iquiqueña Zondek se refiere al programa Dédalo Cóndor, creado por el Centro Multimedial para Discapacitados (Cemdis) de esa casa de estudios. Dirigido a las personas ciegas, tiene por objeto facilitar la vida a los no videntes, incorporándolos de manera activa al uso de la informática.
Su función es leer la pantalla y decodificar lo escrito en voz, de manera que se pueda escuchar todo lo que está en el computador. Asimismo, tiene la capacidad de traducir en cinco idiomas.
David Contreras, Jefe de Proyectos del Cemdis, indica que las 12 aplicaciones -entre ellas, una planilla electrónica, chat, correo electrónico y calculadora- funcionan en cualquier sistema que opere con Windows.
Dédalo Cóndor no fue desarrollado por completo en el país. La plataforma fue elaborada por una empresa italiana, y únicamente las aplicaciones fueron hechas por los investigadores iquiqueños. Sin embargo, este es un gran avance, porque es el primer software para discapacitados visuales fabricado en Chile.
“A nivel nacional esto no se ha hecho, ni siquiera a nivel latinoamericano. Somos los únicos en el país que estamos desarrollando este tipo de programas”, señala Contreras.
El software será donado por la Universidad Arturo Prat a Fonadis, de modo que este último organismo será el encargado de su distribución, por lo que el precio que se fije dependerá de éste.